Soñaba en un mundo el cual todo giraba sobre un mismo eje. Las discusiones se abolían cuando la gente se daba cuenta de lo correcto y lo beneficioso socialmente, mientras acabó un mundo de guerras y malentendidos. La gente, se ponía de acuerdo mirando por lo mejor para todos. Todos colaboraban el uno con el otro, no existía el hambre ni las muertes por no tener recursos, no existían los sentimientos contrarios al bien, no existian envidias ni melancolías. Los errores se solucionaban con argumentos y disculpas, y los demás, empáticos, aceptaban. La gente era trabajadora, los vagos eran situados en sitios de su agrado, y todo el mundo estaba contento, motivado y feliz con lo que tenía y hacía.
Aunque... Nunca se podrá hacer realidad. Demasiadas opiniones, demasiado mal en el mundo. Demasiada basura obstruye el camino. No dejes que obstruyan el tuyo, corta contra todo lo contrario a tu felicidad.

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